Santo Domingo. – El cuerpo humano posee una notable capacidad de regeneración: cicatriza heridas, repara fracturas e incluso órganos como el hígado pueden recuperarse desde solo un tercio de su tamaño original. Sin embargo, en comparación con otras especies del reino animal, los humanos somos principiantes en este campo. Mientras que peces, anfibios y reptiles pueden regenerar extremidades completas, tejido cerebral, corazón e incluso la retina, los mamíferos tenemos capacidades más limitadas.
Durante años, los científicos han buscado formas de superar estas limitaciones, especialmente en el campo de la visión. Alrededor de 300 millones de personas en el mundo sufren algún tipo de degeneración retiniana, que puede llevar a la pérdida severa de la vista o incluso a la ceguera. El principal obstáculo es que el sistema nervioso central de los mamíferos, incluyendo la retina, tiene una capacidad de regeneración muy reducida.
Un avance significativo provino recientemente del Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología Avanzada, donde un equipo de investigadores logró resultados prometedores en ratones, publicados en Nature Communications a finales de marzo. El estudio se centró en las células gliales de Müller, responsables de mantener la función de las neuronas retinianas. En especies como el pez cebra, estas células pueden reprogramarse para convertirse en nuevas neuronas retinianas tras una lesión, algo que en mamíferos no ocurre de forma natural.
La clave del éxito fue identificar y suprimir la proteína PROX1, que en ratones actúa como un freno a la regeneración. «Al bloquear PROX1, evitamos que inhiba el desarrollo de nuevas células retinianas», explicaron los investigadores. En pruebas con ratones afectados por retinosis pigmentaria—una enfermedad que destruye los fotorreceptores—, lograron una regeneración que se mantuvo estable durante seis meses, marcando la primera vez que se induce con éxito este proceso a largo plazo en mamíferos.
Este hallazgo se suma a otros esfuerzos científicos para entender y superar las barreras de la regeneración retiniana. En 2019, un estudio exploró la «vía Hippo», que mantiene inactiva esta capacidad en mamíferos. Otro trabajo, publicado en 2022 en Oxford Open Neuroscience, analizó cómo los anfibios usan células de la zona marginal ciliar para reponer neuronas dañadas, y cómo ciertas modificaciones genéticas podrían replicar este efecto en ratones.
Además de las terapias celulares, se están probando enfoques innovadores, como el uso de nanopartículas de oro activadas por láser para estimular células retinianas en etapas avanzadas de degeneración. Estos avances, ya sea mediante manipulación molecular o tecnología, están acortando la brecha entre los mamíferos y otras especies con habilidades regenerativas naturales.
Aunque la investigación aún está en etapas preliminares, los resultados abren un camino esperanzador para futuros tratamientos que podrían devolver la visión a millones de personas. «La ciencia nos está acercando a un futuro donde la ceguera retiniana podría ser reversible», concluyeron los expertos.
Con información de popularmechanics.com