Duarte. – El Colegio Médico Dominicano (CMD) Filial Duarte expresa su profundo dolor por el fallecimiento del Dr. Reynaldo Almánzar Henríquez, un médico de destacada trayectoria y un legado invaluable para la medicina en la República Dominicana y nuestra comunidad.
Nacido en Guanábano, Moca, el Dr. Almánzar dedicó su vida al servicio de los demás desde su llegada a San Francisco de Macorís en la década de 1960. Especializado en Ginecología y Obstetricia, realizó más de 20,000 partos durante su exitosa carrera, convirtiéndose en un referente en la salud materno-infantil y ganándose el cariño y respeto de numerosas familias.
Su compromiso con el bienestar de la comunidad lo llevó a ser miembro fundador de la Sociedad Dominicana de Ginecología, así como del Centro Médico Dr. Ovalle y el Instituto Oncológico del Nordeste, instituciones que continúan siendo pilares de esperanza en nuestra región. Su legado se perpetúa en el Hospital Materno Reynaldo Almánzar, un testimonio del impacto de su labor en la salud nacional.
Además de su labor médica, el Dr. Almánzar fue un destacado líder comunitario, filántropo y servidor público. Ocupó cargos como regidor y presidente de la Sala Capitular, y tuvo roles significativos en la Asociación para el Desarrollo de la Provincia Duarte y en la Fundación Universitaria de la UCNE. Su generosidad se manifestó en iniciativas como la donación de terrenos para la construcción de escuelas y proyectos comunitarios.
Por sus principios de humanismo, ética profesional y compromiso social, recibió numerosos reconocimientos, incluida su exaltación a la Galería de los Valores de la UCNE en 2014. Fue un hombre que, con humildad y sencillez, cambió vidas y dejó una huella imborrable en nuestra comunidad.
En ese sentido, el CMD Filial Duarte comparte el dolor de su familia y seres queridos, especialmente de su esposa, doña Rosa Elba Carrón de Almánzar, y de sus hijos Mirtha, Pablo, Reynaldo, Luis, Margarita, Rosa María y Martín. Hoy, más que nunca, celebramos su vida como un modelo a seguir y un ejemplo de servicio desinteresado.
Finalmente, se espera que el legado del Dr. Reynaldo Almánzar Henríquez sirva de inspiración para las futuras generaciones de médicos y ciudadanos, instándolos a trabajar con pasión y dedicación por el bienestar de los demás. Pedimos a Dios que le conceda el descanso eterno y brinde fortaleza a su familia en este difícil momento.