En los últimos años, ha crecido la preocupación por la proliferación de cursos y diplomados que carecen de respaldo científico y formación adecuada, poniendo en riesgo tanto a los profesionales como a los pacientes. Esta problemática, que se ha normalizado en algunos ámbitos, puede tener consecuencias graves en el diagnóstico y tratamiento médico. En esta entrevista, Francis Castro y Junior Jiménez, expertos en el campo y Copresentadores del Podcast Onda Radiactiva, comparten su perspectiva sobre los peligros de estas prácticas, ejemplos concretos de sus repercusiones y las acciones necesarias para frenar este fenómeno. Además, reflexionan sobre el papel del Estado, la importancia de la educación rigurosa y las iniciativas que están impulsando para generar conciencia en la sociedad.
- ¿Les sorprendió la denuncia sobre los cursos y diplomados sin respaldo científico en radiología? ¿qué les motivó a alzar la voz?
Francis Castro: Sorprendernos del todo no, ya que es una práctica que se viene dando desde hace mucho tiempo, tanto a nivel técnico como médico en el país (por ser puntual, pero es una situación un tanto común en Hispanoamérica). Lo alarmante de esto es que cada día se hace más “popular” la “formación exprés” en salud que, solo provoca detrimento del conocimiento y pone en riesgo la seriedad que conlleva un estudio radiológico y su diagnóstico seguro.
La motivación surge por la necesidad de hacer entender a toda la población lo importante de recibir un servicio en salud de la mano de un personal debidamente capacitado, ya que la realización de un estudio a nivel Radiológico con un personal carente de conocimiento solo trae como consecuencia un diagnóstico equivocado, poniendo en riesgo la salud de la gente. Imagina tú el caso de un paciente que acuda a un Centro buscando un diagnóstico complejo, que amerite de una formación especializada y que el médico (que en algunos casos no son médicos radiólogos especialistas) no tenga las competencias para dar un diagnóstico de calidad. Eso trae consecuencias fatales.
Y esto es una cadena que no solo se queda ahí, sino que también, ese mismo paciente acude a su médico de cabecera con un resultado falso (positivo o negativo) en las manos, y a su vez, recibirá un tratamiento erróneo, ya que su médico va dar confianza al resultado para poder ejecutar el tratamiento. Así se va alargando la cadena de consecuencias que al final, el mayor perjudicado será el paciente, que viene siendo el centro del sistema de salud.
Junior Jiménez: No nos sorprendió, pero sí nos preocupó. Este problema no es nuevo, pero verlo crecer y normalizarse nos llamó mucho la atención. La radiología es una especialidad médica que requiere años de formación rigurosa, y la proliferación de cursos sin respaldo académico pone en riesgo la seguridad de los pacientes.
- En su experiencia, ¿han visto casos concretos donde estos «profesionales» mal formados hayan cometido errores que afectaron pacientes? ¿Podrían compartir algún ejemplo?
FC: En mi caso si y pasa algo muy importante que hay que saber primero: la radiología tiene un punto sumamente delicado y es que para poder interpretar imágenes diagnosticas con precisión, es necesario entender cómo se visualizan los diferentes órganos y patologías del cuerpo en las diferentes modalidades radio diagnósticas y que sucede, que un médico general no posee las horas de formación necesarias para entender cómo se observan las diferentes patologías en Radiología. Conozco casos, por citar alguno de procesos neumónicos en etapa temprana donde el médico general puede pasar desapercibido. Por sonografía, lesiones pancreáticas que a veces presentan variabilidad patológica o que simplemente el páncreas pueda parcialmente ocultarse por gases intestinales, ¡o peor aún!, muchas veces no diferenciar quistes ováricos benignos o malignos que luego se necesiten complementar con otros estudios y no tener seguridad en dar diagnóstico. Tumores renales pequeños: diferenciar quistes de carcinomas renales requiere de muchas horas de práctica y saber recomendar estudios más especializados para completar un diagnóstico certero y a tiempo… ¡Y TODOS SABEMOS LO IMPORTANTE DE UN DIAGNÓSTICO A TIEMPO! Pero escucha algo tan simple: muchos técnicos radiólogos formados en cursos exprés no entienden la importancia de no confundir una simple radiografía de Tórax Antero posterior de un postero anterior y el falso positivo que puede dar, confundir esto y que el paciente en la imagen presente el corazón agrandado y al momento del médico radiólogo hacer el reporte pueda diagnosticar una cardiomegalia (corazón grande) que no existe en el paciente. Y peor es lo que viene a partir de ahí: visitas al cardiólogo, gastos en otros estudios complementarios, pérdida de tiempo… En busca de una patología que el paciente no tiene.
JJ: Lamentablemente, sí. Hemos visto limitaciones en el diagnóstico por la mala adquisición de las imágenes, (Haciendo hincapié en la parte técnica) lo cual que retrasan tratamientos vitales o generan procedimientos innecesarios. Un caso concreto fue el de un paciente con una fractura no detectada correctamente, lo que agravó su condición. Este tipo de errores pueden marcar la diferencia entre salvar una vida o ponerla en peligro.
- ¿Qué diferencias abismales ven entre su preparación y lo que ofrecen estos cursos exprés?
FC: Lo primero es que estos cursos exprés no te dan el tiempo de formación necesaria para entender o abarcar todo el contenido que se hay saber para dar un diagnóstico o hacer un estudio de calidad. Si te vas a la parte técnica, un curso de 2 o 3 meses no tiene el tiempo suficiente para abarcar el contenido de manera científica para entender el porqué del proceso de realizar x o y estudio.
Algo común es que, en la mayoría de los casos, el personal que da estos cursos no tiene el aval académico para hacerlo y la información llega distorsionada al estudiante. Agrega a eso que tampoco el contenido es llevado con carácter científico y tu revisas las acreditaciones de esos cursos y son “cuestionables”, en muchos casos.
Por citar un ejemplo: para un médico radiólogo llegar a dar un diagnóstico por ecografía le toma 7 o 6 años de medicina general y 4 años de residencia médica en Radiología. ¿Tú crees que sea posible que en un curso de 6 meses se pueda aprender con la misma calidad? Se tú el jurado.
JJ: La diferencia es enorme. Un radiólogo pasa por una carrera de años de especialización y entrenamiento supervisado en hospitales. En cambio, estos cursos express ofrecen una formación superficial, sin acceso a equipos reales ni experiencia clínica adecuada. No se puede comparar la profundidad del conocimiento adquirido en años con lo que se ve en pocas semanas o meses.
- ¿Han recibido denuncias o testimonios de personas que hayan tomado estos cursos y luego se hayan enfrentado a problemas en su práctica profesional?
FC: Si, con mucha frecuencia, ¿sabes por qué? Porque al momento de llegar a la práctica, se dan cuenta que le falta mucha formación y ahí llegan las frustraciones de que tengo poco conocimiento en lo que hago. Algunos son “honestos” y buscan (al menos), mentorías, capacitaciones adicionales, etc. Otros simplemente “aprenden” sobre la marcha, pero, siendo sinceros: ¿se ve justo aprender de manera indiscriminada poniendo en juego la vida y la salud de la gente?
He escuchado de casos un tanto jocosos de pacientes que llegan a Centros de salud solicitando algún tipo de estudio y el personal solo dice: “aquí no hacemos ese tipo de estudios” y es porque simplemente no hay un personal capacitado para eso, estando ahí los equipos y la tecnología necesaria, que invierte el dueño del Centro pero contrata un personal sin capacidad, sin conocimiento necesario, muchas veces “buscando opciones más rentables” de personal médico y técnico pero a la larga no piensan que decisiones así solo generan pérdidas económicas y desprestigio al Centro.
- La radiología es una especialidad médica compleja. ¿Qué consecuencias podría tener que alguien sin la formación adecuada realice diagnósticos o interpretaciones erróneas?
JJ: Las consecuencias pueden ser graves. Un diagnóstico equivocado puede significar retrasos en tratamientos, cirugías innecesarias o incluso la muerte de un paciente. No se trata solo de leer una imagen; hay que interpretar los hallazgos en combinación con la historia clínica del paciente, algo que solo un profesional bien formado puede hacer.
FC: ¡oh, consecuencias sumamente graves! Para que nos podamos entender, vamos hacer este ejercicio mental:
Vamos a suponer que fuiste a tu médico de cabecera por algún “dolor o síntoma”. Luego de la evaluación, el médico te indica estudios. Vas a un Centro donde el personal técnico y médico carece de formación. Te entregan los resultados con la conclusión de: “sin hallazgos patológicos”. Vuelves donde tu médico con los resultados y el, guiado de eso, te despacha y toma conductas basadas en esa evidencia. Pero, ¿Qué pasa después? Que a lo mejor estabas empezando alguna condición y por ir a hacerte el estudio de manera prematura, que ameritaba de mayor experiencia para ver esa enfermedad, el médico “especialista exprés” no vio nada patológico. Ya cuando vuelves al médico, posiblemente la enfermedad ha avanzado y ya el tratamiento no será el mismo, si acaso aún hay posibilidades de tratamiento.
Pero veámoslo de otro modo: fuiste a hacerte el estudio y el “especialista exprés” determinó que tienes “una enfermedad X”, un falso positivo y tu médico de cabecera, guiado de ese diagnóstico errado empieza a tomar conducta de tratamiento. ¿Qué va implicar eso? Gastos para el paciente, medicación innecesaria, pérdida de tiempo, y a la larga eso traerá otras complicaciones provocadas sin necesidad.
Entonces, repliquemos esa conducta a gran escala, cientos, miles de pacientes y ya todo eso no solo afecta al paciente, sino a todo el sistema de salud.
- ¿Creen que existe un desconocimiento general en la población sobre los riesgos de estos cursos «express» en áreas médicas? ¿Cómo se podría crear mayor conciencia?
JJ: Sí, muchas personas desconocen el peligro. Ven estos cursos como una opción rápida para insertarse en el mercado laboral sin saber que pueden estar poniendo en riesgo vidas. La educación es clave: se necesita más difusión sobre la importancia de la formación adecuada y la regulación de estas prácticas. Otra cosa con la que lo podemos relacionar es con la inmediates de obtener las cosas, hoy día no queremos cumplir los procesos completos sino tener resultados inmediatos.
- La Sociedad Dominicana de Radiología pide una regulación más estricta. ¿Qué opinan sobre el papel del Estado en este tema? ¿Debería el Ministerio de Educación intervenir?
JJ: Definitivamente. El Estado tiene la responsabilidad de regular y supervisar la educación en áreas médicas. No se puede permitir que cualquier institución ofrezca formación en salud sin cumplir con estándares científicos y académicos. El Ministerio de Educación no sería el ente gubernamental que se relacione directamente con esos casos, pero si existen otros como el de Salud.
FC: Totalmente de acuerdo con la posición de SODORAD. Yo creo que debería haber un trabajo interinstitucional entre las entidades regulatorias del Estado y organismos como SODORAD que, al momento de hacer las denuncias pertinentes, pueda el Estado ejecutar. Las leyes están ahí, solo faltaría un poco más de voluntad en la ejecución de las mismas. Estos cursos exprés se promueven a todas luces, redes sociales y hasta propaganda en los mismos hospitales públicos. Solo es poner la mirada hacia el problema, regularlo con seriedad, tratar de terminar con un negocio tan fatídico como el de poner la integridad física y la vida de la gente.
- ¿Han investigado si estas entidades que ofrecen estos cursos tienen algún tipo de aval o si operan completamente al margen de la ley?
JJ: En la mayoría de los casos, estos cursos no tienen el respaldo de entidades académicas serias ni de los organismos de salud. Funcionan sin regulación clara, lo que los convierte en un peligro tanto para los estudiantes como para los pacientes
FC: En mi caso, la mayoría que me ha tocado investigar, (porque en algún momento me he visto en la inquietud de hacer algún curso de estos), te “venden el sueño” de que están avalados por Salud Pública, Colegio Médico Asociaciones Médicas, etc., cosa que sabemos que no es cierta, ya que estos organismos no son entidades regulatorias en Educación. O en muchos casos presentan acreditaciones internacionales de procedencia un tanto dudosa.
- ¿Qué mensaje les darían a los jóvenes que están considerando formarse en radiología, pero no saben distinguir entre un programa serio y uno fraudulento?
JJ: Que investiguen bien antes de inscribirse en cualquier curso. Un programa serio debe estar avalado por universidades reconocidas y cumplir con los requisitos oficiales para la formación en salud. Si parece demasiado fácil o rápido, probablemente no sea confiable. La radiología requiere compromiso y formación rigurosa.
FC: Irse a lo seguro. En R.D. todas las instituciones universitarias que imparten educación en Salud y son reconocidas, están a la luz de todos los ojos. En el caso de que alguien opte por la opción de tomar algún posgrado online en estas áreas, lo más recomendable es investigar en el MESCyT si dicho postgrado se puede legalizar su título en el país. Es la manera más fiable de saber si vale la pena o no. Además, que todo aquel que desee formarse en salud, debe tener claro que eso toma tiempo para evitar consecuencias fatales.
Hay instituciones como el INFOTEP y otras Estatales que a nivel técnico imparten capacitaciones confiables. También las Sociedades Médicas apuestan mucho a la Educación Continuada.
- ¿Qué acciones creen que deberían tomarse de inmediato para frenar esta situación y proteger tanto a los profesionales como a los pacientes?
JJ: Se necesita algunas regulaciones, campañas de concienciación y sanciones para quienes ofrezcan formación médica sin respaldo legal. Además, los hospitales y clínicas deben asegurarse de contratar solo profesionales acreditados.
FC: como dije anteriormente: las leyes están, las sanciones a estos actos están, lo que falta es que el Estado ponga el ojo a estas acciones y ejecute lo que manda la ley y sus normas. También pienso que el Estado pudiera dar a conocer y crear una base de datos que sirva de consulta ciudadana donde el estudiante o profesional que quiera realizar un curso, postgrado, etc., tenga donde revisar y el mismo tiene la debida regulación que cumpla con los estándares de formación correcta.
- Finalmente, más allá de denunciar, ¿qué acciones están tomando desde Onda Radioactiva para educar a la población y frenar este problema?
JJ: Estamos promoviendo información confiable sobre la formación en radiología, y apoyando la lucha para la regulación de estos casos. También estamos en contacto con autoridades y organismos para exigir medidas concretas.
FC: Desde OR como medio de difusión de información de carácter científico y educativo nos preocupamos porque cada profesional que invitamos tenga la debida formación en los temas que lleva. Aunque hablamos de Radiología de una manera distinta, llana y si se quiere jocosa, nunca salimos de llevar una información veraz y de calidad.
Esta entrevista deja en evidencia un problema alarmante: la formación express en radiología no solo desvaloriza la profesión, sino que representa un riesgo directo para la salud de los pacientes. Los casos de diagnósticos erróneos, tratamientos innecesarios y complicaciones médicas por falta de preparación son solo algunas de las graves consecuencias de esta práctica.
Ambos expertos coinciden en que se requiere una regulación más estricta por parte del Estado, mayor fiscalización de las instituciones educativas y campañas de concienciación para que la población exija servicios de salud de calidad.