Las epidemias e infecciones se enfrentan con prevención a través de infraestructuras fuertes. La solidez de los centros de salud, tales como hospitales, clínicas privadas o centros médicos está en la capacidad de prevención y control de fenómenos puntuales como epidemias e infecciones.
Una clínica preparada reduce contagios cuando su diseño permite separar flujos, controlar circulación, mejorar ventilación y adaptarse rápidamente ante crisis epidemiológicas.
“La capacidad de una clínica no debe medirse solamente por cuántos pacientes puede atender, sino también por qué tan preparada está para contener riesgos, adaptarse rápidamente y proteger a su personal y a sus pacientes”, señala la UREVAL, firma de arquitectos especializada en arquitectura hospitalaria.
¿Por qué necesitas una clínica fuerte?
Muchas clínicas privadas en Latinoamérica no tienen la capacidad de enfrentar o prevenir situaciones adversas como virus. La causa va más allá de“protocolos clínicos”, tiene que ver con espacio físico.
La infraestructura médica es una herramienta de prevención, control y seguimiento de infecciones. Se ha demostrado que el 50% de los daños hospitalarios se pueden prevenir, incluye la propagación de virus o la probabilidad de infectarse de un virus circulante.
El diseño basado en evidencias con que UREVAL incluye estudios de circulación para comparar y detectar patrones de comportamiento infeccioso.
Los centros médicos privados en distintos países de Latinoamérica están llenos de pasillos saturados, áreas compartidas, ventilación insuficiente y circulación cruzada. Esta es la forma más rápida para facilitar la circulación de virus. Según la Organización Mundial de la Salud, al menos el 7% de los pacientes adquiere infecciones asociadas a la atención sanitaria durante su estancia médica.
Esto afecta:
- La seguridad del paciente
- La confianza en los servicios médicos
- La capacidad operativa
- Los costos hospitalarios
- El bienestar del personal clínico
Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que en América Latina y el Caribe, más del 20% de los centros de salud presenta deficiencias en infraestructura básica.
- Ventilación inadecuada
- Problemas con agua segura o
- Flujos internos incorrectos.
Los lineamientos de la OPS destacan que la infraestructura es “un componente crítico” del control de infecciones.
Las clínicas fuertes tienen criterio de prevención y se enfocan en que lo esencial esté funcionando. Parte de eso, es el espacio físico, ya que las epidemias e infecciones son asociadas a la atención hospitalaria. Siguen siendo una amenaza para la seguridad de los pacientes, la sostenibilidad del sistema de salud y la capacidad operativa de los centros médicos.
Infraestructura médica vs. contención de infecciones
Muchos directivos médicos continúan priorizando la capacidad operativa y no abordan la eficiencia con que una clínica puede contener virus o infecciones. El diseño basado en evidencias con que trabajamos en UREVAL incluye estudios de circulación para comparar y detectar patrones de comportamiento infeccioso.
En climas tropicales, donde la humedad, temperatura elevada y la circulación de enfermedades respiratorias aumentan el riesgo, es necesario que los directivos médicos vean la infraestructura preventiva como un protocolo clínico.
Los centros médicos en el Caribe tienen alta probabilidad de brotes nosocomiales; es una combinación entre infecciones dentro, propagación y transmisión cruzada.
La fuerza de una clínica está en que pueda combinar tecnología con protocolos para reducir contagios, separar riesgos y proteger al personal. Hemos diseñado centros de salud capaces de adaptarse a cambios repentinos, brotes y, en muchos casos, contener infecciones. Lo hacemos a través de estudios de procesos médicos y Big Data en tiempo real para monitorear la infraestructura médica.