Santo Domingo. – Durante más de 60 años, la Asociación Instituto Dominicano de Cardiología (AIDC) ha sido un pilar esencial en la lucha contra las enfermedades del corazón en la República Dominicana. Fundada en 1964, esta institución ha crecido para convertirse en un referente en cardiología, dedicada a la excelencia médica, la formación académica y la atención a los pacientes más vulnerables.
La doctora Mayra Melo, directora médica de la AIDC, destaca que, durante estos 61 años, miles de pacientes han hallado en este hospital un refugio seguro donde la ciencia y la compasión se unen para ofrecer esperanza. Desde sus humildes comienzos en el Hospital Dr. Francisco Moscoso Puello, la historia de la AIDC ha estado marcada por el crecimiento, el sacrificio y un compromiso inquebrantable. Cada miembro del equipo médico y de apoyo ha contribuido a tocar vidas de manera significativa.
En los pasillos de la AIDC, se han forjado historias de superación. Pacientes que enfrentaron diagnósticos difíciles no solo recibieron atención médica de calidad, sino también el calor humano de un equipo comprometido con su bienestar. Los especialistas formados en la AIDC no solo adquirieron habilidades médicas avanzadas, sino también un espíritu de dedicación y vocación que ha caracterizado a la institución desde sus inicios.
«Detrás de cada consulta, de cada cirugía exitosa, hay un equipo de profesionales cuya misión va más allá de la medicina. Somos guardianes del corazón de los dominicanos, aquí trabajamos personas que hemos dedicado nuestra vida a preservar latidos, a dar aliento a quienes sienten que el tiempo se les escapa. Más de 200 cardiólogos han sido formados en nuestro hospital, llevando su conocimiento y su compromiso a distintas provincias del país y en el extranjero, extendiendo el alcance de la institución más allá de sus muros”, afirmó Melo.
Asimismo, resaltó que el legado de la AIDC es resultado de la visión de sus fundadores, quienes soñaron con un hospital donde la cardiología fuera accesible para todos. El Dr. Héctor E. Mateo Martínez y sus colegas establecieron las bases de un centro que se ha convertido en un símbolo de esperanza para generaciones de dominicanos. Su esfuerzo, junto al de otros directores a lo largo de los años, ha permitido que la AIDC cumpla con su misión de brindar atención digna y accesible, bajo el lema «Cardiología para todos».
«Hoy, en su 61 aniversario, la institución no solo mira hacia atrás con orgullo, sino que se proyecta hacia el futuro con determinación. La lucha contra las enfermedades del corazón continúa, y con ella, el compromiso de seguir innovando, de seguir educando a nuevas generaciones de médicos, de seguir tocando vidas con cada latido salvado. El camino no ha sido fácil, pero la pasión y la entrega de quienes conforman esta gran familia han demostrado que la verdadera vocación trasciende las dificultades».
Cabe señalar, que cada paciente atendido y cada historia de recuperación son pruebas del impacto inestimable de esta institución en la sociedad. La confianza de la comunidad, el apoyo de donantes y la dedicación del equipo son fundamentales para que este hospital siga siendo un faro de esperanza para quienes más lo necesitan.
En ese sentido, el 61 aniversario de la AIDC es un recordatorio de que el amor por la medicina y el compromiso con los más vulnerables pueden transformar vidas. Es una historia de resistencia, fe en la ciencia y en la humanidad, y una promesa de que seguirán latiendo corazones gracias al esfuerzo de quienes han hecho de esta institución un hogar para quienes buscan una nueva oportunidad de vivir.
«Esta celebración nos encuentra trabajando fuerte y de manera constante. Miramos con esperanza la terminación de la ampliación de nuestra institución, para que sigamos llevando salud por muchos años más, llenos de servicio, de entrega y de esperanza para el pueblo dominicano», concluyó Melo.
Con información de elnuevodiario.com.do