Estados Unidos. – En un movimiento estratégico que marca un hito en la medicina genética, Eli Lilly anunció la adquisición de Verve Therapeutics, compañía biotecnológica especializada en terapias de edición génica para enfermedades cardiovasculares. El acuerdo, valorado en hasta 1,300 millones de dólares, tiene como objetivo acelerar el desarrollo de tratamientos innovadores que podrían transformar el manejo de las enfermedades cardíacas.
Terapia génica pionera para el colesterol
El principal activo de Verve, VERVE-102, representa un avance científico sin precedentes. Se trata de una terapia de edición genética in vivo dirigida al gen PCSK9, clave en la regulación del colesterol. Lo revolucionario de este tratamiento es su potencial para ofrecer una solución permanente con una sola administración, cambiando radicalmente el paradigma actual de medicación crónica. Actualmente en fase 1b de ensayos clínicos, el tratamiento ha recibido la designación de «vía rápida» por la FDA.
Ruth Gimeno, vicepresidenta de Lilly, destacó: «VERVE-102 podría ser la primera terapia de edición génica in vivo para una amplia población de pacientes, transformando el tratamiento de enfermedades cardiovasculares de un régimen crónico a una intervención única».
Una alianza estratégica con visión de futuro
El Dr. Sekar Kathiresan, CEO y cofundador de Verve, explicó la importancia de esta unión: «En solo siete años hemos desarrollado tres productos de edición genética, dos ya en fase clínica. Con Lilly como socio estratégico, aceleraremos el desarrollo de estos tratamientos transformadores».
La adquisición incluye un pago inicial de 10.50 dólares por acción (aproximadamente 1,000 millones de dólares) más pagos contingentes de hasta 3.00 dólares adicionales por acción, alcanzando un valor total potencial de 1,300 millones. La transacción, sujeta a aprobaciones regulatorias, se espera complete en el tercer trimestre de 2025.
Este acuerdo posiciona a Eli Lilly a la vanguardia de la innovación en medicina cardiovascular, con el potencial de desarrollar tratamientos que podrían beneficiar a millones de pacientes en todo el mundo, particularmente aquellos con condiciones genéticas como la hipercolesterolemia familiar heterocigótica que afecta a 1 de cada 250 personas.
Con información de saludnews