Salud Mental

Psicóloga de Cleveland Clinic advierte sobre las señales del estrés crónico y el agotamiento emocional

La especialista Susan Alberts alerta sobre las consecuencias del estrés prolongado en la salud física y mental, y destaca la importancia de reconocer los síntomas, establecer límites y buscar ayuda profesional oportunamente.

El estrés crónico y el agotamiento emocional se han convertido en importantes desafíos para el bienestar de las personas, especialmente entre quienes mantienen elevadas exigencias laborales, familiares y personales. La psicóloga Susan Alberts, de Cleveland Clinic, advirtió que sus efectos pueden pasar inadvertidos, incluso en personas que continúan desempeñando sus responsabilidades con aparente normalidad.

La especialista explicó que cumplir con las obligaciones cotidianas no significa necesariamente disfrutar de una buena salud mental. Muchas personas experimentan ansiedad, irritabilidad, dificultades de concentración y pérdida de interés en actividades que anteriormente les resultaban satisfactorias, sin reconocer que podrían estar atravesando un proceso de desgaste emocional.

Alberts señaló que síntomas como el cansancio persistente, la preocupación excesiva y la sensación de sobrecarga requieren especial atención cuando se prolongan durante varias semanas, aumentan en intensidad o comienzan a afectar el descanso, el rendimiento laboral y las relaciones interpersonales.

El cuerpo también manifiesta las consecuencias del estrés

El estrés crónico no solo compromete el bienestar psicológico, sino que puede provocar manifestaciones físicas, entre ellas dolores de cabeza frecuentes, tensión muscular, fatiga, trastornos digestivos, alteraciones del sueño y cambios en el apetito.

La psicóloga también destacó la importancia de diferenciar el estrés del síndrome de desgaste profesional, conocido como burnout, caracterizado por agotamiento, distanciamiento mental respecto al trabajo y disminución de la eficacia profesional, como consecuencia del estrés laboral crónico que no ha sido manejado adecuadamente.

Entre las señales de alerta se encuentran la pérdida de motivación, el distanciamiento emocional y la percepción de que los esfuerzos realizados nunca son suficientes.

El autocuidado y la prevención son fundamentales

Para reducir el impacto del estrés prolongado, Alberts recomienda adoptar hábitos que favorezcan el equilibrio físico y emocional, como mantener una rutina de descanso adecuada, realizar actividad física regularmente, establecer límites saludables entre el trabajo y la vida personal y fortalecer las relaciones sociales.

Asimismo, aconseja incorporar pausas durante la jornada laboral, establecer expectativas realistas y dedicar tiempo a actividades recreativas que permitan recuperar la energía mental.

La especialista enfatizó que buscar acompañamiento psicológico constituye una medida importante cuando los síntomas persisten, empeoran o interfieren con el funcionamiento cotidiano, aun después de implementar estrategias de autocuidado.

La productividad no debe estar por encima de la salud mental

Uno de los principales mensajes de la especialista es la necesidad de abandonar la percepción de que el valor personal depende exclusivamente del rendimiento y la productividad.

Su orientación invita a reconocer que descansar, establecer límites y solicitar apoyo no representan señales de debilidad, sino decisiones responsables para proteger la salud mental.

La prevención del agotamiento comienza con el reconocimiento oportuno de sus señales. Priorizar el bienestar emocional, además de favorecer la calidad de vida, permite construir relaciones más saludables y mantener un desempeño sostenible en los diferentes ámbitos de la vida.

Fuente: Información y recomendaciones atribuidas a Susan Alberts, especialista de Cleveland Clinic.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

🔥 ¡Lo más leído!

To Top