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EE.UU. destina 100 millones de dólares a la investigación de vacunas contra la gripe aviar

Estados Unidos. – El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) anunció el pasado jueves una inversión de hasta 100 millones de dólares (92,28 millones de euros) para financiar proyectos de investigación enfocados en el desarrollo de terapias y vacunas contra la gripe aviar. Esta iniciativa es parte de una respuesta gubernamental más amplia ante el grave brote de influenza aviar que ha impactado la industria avícola desde 2022, resultando en la muerte de cerca de 170 millones de gallinas ponedoras, pavos y otras aves de corral, según informa Reuters.

Brooke Rollins, secretaria de Agricultura, explicó en una llamada con representantes de la industria y medios de comunicación que esta inversión está destinada a organizaciones con fines de lucro, fabricantes de vacunas, así como a estados, universidades y otras entidades elegibles. El propósito es acelerar el desarrollo de soluciones médicas efectivas que puedan prevenir y controlar la propagación del virus, aliviando así los impactos económicos y de salud generados por la epidemia, según Consalud de España.

Adicionalmente, para abordar la escasez de huevos y los elevados precios, el Gobierno estadounidense ha anunciado que comenzará a importar más huevos de Corea del Sur, sumando este país a Turquía y Brasil como nuevos proveedores estratégicos. Esta estrategia busca estabilizar el suministro de un producto esencial que ha visto dispararse sus precios a niveles récord en los últimos meses.

En ese sentido, Rollins subrayó que “Estamos trabajando arduamente para asegurar el suministro de huevos y apoyar a nuestros productores en esta grave crisis sanitaria que enfrenta la avicultura en EE.UU.”, y agregó que “esta inversión en investigación es un paso decisivo para encontrar soluciones duraderas”.

Desde el inicio del brote, la estrategia del USDA ha sido drástica, optando por sacrificar aves infectadas para contener el virus, una medida que ha sido considerada la más efectiva hasta ahora. Sin embargo, la magnitud del brote ha reavivado la discusión sobre la necesidad de contar con vacunas autorizadas y disponibles. Aunque el USDA aún no ha aprobado el uso generalizado de una vacuna, está evaluando “candidatas prometedoras” que puedan ser efectivas contra las actuales variantes del virus.

Chad Gregory, director ejecutivo de United Egg Producers, destacó la urgencia de permitir la vacunación de gallinas ponedoras y pavos, añadiendo que existe un creciente interés en explorar la posible inmunización de vacas lecheras debido a casos aislados de contagio.

La propuesta de vacunación ha generado divisiones dentro del Gobierno, y Rollins mencionó haber conversado con Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos, conocido por su escepticismo sobre las vacunas. Kennedy ha manifestado su postura en múltiples ocasiones, sugiriendo que el virus debería dejarse circular libremente entre las aves para que algunas desarrollen inmunidad de forma natural. Aunque Rollins y Kennedy supuestamente comparten un enfoque común, Kailee Tkacz Buller, jefa de gabinete de Rollins, evitó comentar sobre las declaraciones específicas de Kennedy.

Al ser preguntada sobre si coincide con esa perspectiva, Kailee Tkacz Buller, jefa de gabinete de Rollins, afirmó que ambos secretarios están “en sintonía respecto al enfoque”, aunque evitó comentar sobre las declaraciones específicas de Kennedy.

Más allá de las discusiones políticas, la industria avícola ha recibido con optimismo el anuncio de financiación. Esta inversión se suma a los hasta 1.000 millones de dólares (922,81 millones de euros) que Rollins mencionó en febrero para abordar la gripe aviar y mitigar su impacto en los precios. Esta estrategia dual —que consiste en fortalecer el suministro a través de importaciones y fomentar la investigación de soluciones científicas— refleja la gravedad de una crisis que ha afectado directamente a la cadena alimentaria en Estados Unidos.

Los especialistas coinciden en que la rápida propagación del brote requiere una respuesta coordinada. La difusión del virus ha ido más allá de las granjas, registrándose en humanos y vacas lecheras en los últimos meses, lo que ha aumentado la inquietud entre las autoridades sanitarias. Aunque no se ha declarado una emergencia de salud pública, los expertos coinciden en que la rápida evolución del brote demanda una colaboración entre los sectores agrícola, veterinario y de salud.

En este marco, los 100 millones de dólares anunciados por el USDA son una inversión crucial no solo para proteger el mercado avícola, sino también para evitar una posible crisis de salud más grave. A medida que el virus sigue circulando, aumenta la presión sobre el Gobierno para que autorice vacunas efectivas y asegure el suministro de alimentos básicos.

Por ahora, el sacrificio masivo de aves sigue siendo el principal método de control, pero los avances en la investigación podrían alterar este enfoque en el futuro. La comunidad científica trabaja contra el tiempo, y con el apoyo financiero del Gobierno, busca acelerar la disponibilidad de soluciones inmunológicas que permitan proteger a los animales sin recurrir a medidas tan drásticas. Con la llegada de huevos desde Corea del Sur y la promesa de nuevas herramientas terapéuticas y preventivas, el Departamento de Agricultura está implementando una estrategia integral.

Finalmente, a pesar de los desafíos y las diferencias dentro del Gobierno, la necesidad de contener el brote y garantizar el acceso a alimentos esenciales ha convertido la gripe aviar en una prioridad nacional.

Con información de saludnews.net

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