Santo Domingo.- En el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, la especialista en salud geriátrica Cristian Brujan hizo un enérgico llamado a la sociedad dominicana para enfrentar la grave problemática del maltrato hacia los adultos mayores, una realidad que con frecuencia permanece oculta. «El abuso no siempre deja moretones; muchas veces se disfraza de abandono, indiferencia y negligencia», advirtió la experta, destacando que esta violencia puede manifestarse de múltiples formas: física, psicológica, emocional, sexual, financiera, así como por negligencia o abandono.
La doctora Brujan compartió testimonios conmovedores de su práctica clínica diaria, donde ha sido testigo de cómo muchos adultos mayores no reciben el respeto ni los cuidados básicos por parte de quienes deberían protegerlos. «El miedo a hablar se convierte en una barrera infranqueable para denunciar estos abusos», explicó con preocupación. La especialista enfatizó que este no es un problema exclusivo de países en desarrollo, revelando que, según estimaciones globales, entre el 1% y el 10% de las personas mayores en todo el mundo han sufrido algún tipo de maltrato, incluso en naciones industrializadas.
Ante esta realidad, Brujan fue contundente: «Estamos frente a una problemática global con consecuencias físicas y emocionales que pueden durar toda la vida». La experta destacó la especial relevancia de esta conmemoración en el contexto del acelerado envejecimiento poblacional que experimenta el mundo. «Entre 2019 y 2030, el número de personas mayores de 60 años aumentará un 38% y en 2050 una de cada seis personas tendrá 65 años o más», señaló, haciendo hincapié en que este cambio demográfico, particularmente evidente en regiones como América Latina, exige un replanteamiento urgente de las políticas públicas y los marcos de derechos humanos.
Desde su perspectiva como profesional de la salud, la doctora Brujan subrayó la necesidad de mejorar la capacitación de los servicios sanitarios y de protección social para detectar señales de abuso. «No basta con atender al paciente; hay que mirar también el entorno familiar y comunitario. La prevención empieza por una atención digna y con perspectiva de edad», afirmó con convicción. Finalizó su intervención con un poderoso mensaje: «La indiferencia también es una forma de maltrato. Hoy más que nunca, los adultos mayores necesitan ser escuchados, protegidos y respetados. Defender sus derechos es defender nuestra humanidad».