Santo Domingo.- La mañana de este miércoles, el Hospital Traumatológico Darío Contreras se vio abrumado por una gran cantidad de pacientes que llegaron a su sala de emergencias, tras sufrir accidentes de tránsito. Ambulancias del servicio 9-1-1 y vehículos particulares trasladaron a los lesionados, resultando en una sala de espera ocupada por aproximadamente 15 personas, mientras que más de 25 esperaban afuera en busca de noticias sobre sus seres queridos.
La escena era desgarradora, con vendajes, manchas de sangre y rostros angustiados entre los afectados. Testigos informaron sobre varios accidentes en distintas localidades de Santo Domingo Este, incluyendo Los Frailes, Brisas del Este e Invivienda. Entre las historias más conmovedoras se encuentra la de un joven de 22 años que sufrió múltiples fracturas en las piernas, junto a su primo, quien también necesitará cirugía.
Asimismo, otro accidente involucró a dos mujeres que resultaron heridas tras llevar a un familiar al hospital en motocicleta. Mientras tanto, el flujo de motociclistas heridos por colisiones y caídas continuaba, aumentando la tensión sobre el personal médico.
Los accidentes de tránsito han dejado no solo un gran número de heridos, sino que también han puesto de manifiesto los peligros de conductas imprudentes, como el consumo de alcohol. Emilio Ángel, un joven de 20 años, fue uno de los ingresados que admitió no recordar lo sucedido debido a la cantidad de alcohol que había bebido antes del accidente.
Finalmente, la saturación del hospital resalta la urgente necesidad de intensificar las campañas de prevención vial y concienciar a la población sobre los riesgos de conducir bajo la influencia del alcohol o sin las debidas precauciones.